Blog sobre Obesidad y el Sobrepeso
Bienvenid@ al blog del Centro Integral de Nutrición Islas Baleares para resolver dudas sobre las enfermedades de la obesidad y el sobrepeso.
Un espacio donde te explicamos de manera didáctica en qué consisten los tratamientos actuales de la obesidad. Te ofrecemos recomendaciones a seguir antes de la mano de nuestros especialistas acreditados en Obesidad.
Preparación previa a la cirugía de obesidad
Se ha observado que la preparación preoperatoria con dietas hiperproteicas y de muy bajo contenido calórico consiguen reducir el tamaño del volumen hepático y la grasa visceral. El planteamiento alimenticio general, a pesar de existir indicación de cirugía y fecha de intervención, debe atender a las recomendaciones generales de una alimentación hipocalórica estándar indicado para los pacientes con obesidad.
¿Por qué es necesaria una dieta líquida previa en la cirugia de la obesidad?
La preparación preoperatoria con dietas líquidas acompañadas de suplementos hiperproteicos con muy bajo contenido calórico, consiguen una pérdida de peso previa a la cirugía y una reducción de la la grasa visceral y del tamaño del hígado, permitiendo que la cirugía sea de menor duración. Además, esta preparación contribuye a que el estómago aumente su flacidez y permita una mayor adherencia de las suturas mecánicas que se usan durante las intervenciones.
Las pautas de dietas líquidas que se prescriben al indicar la cirugía, estan incluidas en la guías médicas de estas cirugías y habitualmente son bien aceptadas por las personas dado que se asocian a unos plazos concretos y no hay dificultades en su cumplimiento dada la motivación que existe en la persona que va a operarse.
El porcentaje de reducción del volumen hepático es proporcional a su tamaño inicial y se relaciona con la infiltración grasa. El 80% de la reducción del volumen hepático se alcanza tras 2 semanas de tratamiento con dieta hipocalórica y esta disminución del volumen hepático mayor si se mantiene la pauta hasta las 8 semanas. Debe considerarse que el periodo mínimo de adhesión a las recomendaciones dietéticas de 2 semanas para que este efecto pueda apreciarse durante la cirugía.
La cirugía empieza en el momento de la decisión y cuando se fija una fecha para su realización. La preparación previa para esta cirugía incide directamente en los resultados de una intervención bariátrica.
Cuando se indica una cirugía bariátrica, es muy importante que los pacientes sigan una dieta preoperatoria. Y su grado de cumplimiento marcará en los siguientes meses los resultados que se esperan alcanzar.
Objetivos de la dieta preoperatoria
Los objetivos de una dieta preoperatoria son reducir el tamaño del hígado y conseguir que el estómago sea más fácil de manipular . Es obvio que un menor volumen del hígado permite una visión mejorada de la zona quirúrgica y facilita el acceso a la zona a operar.
Seguir una dieta preoperatoria ofrece varios beneficios para la salud del paciente.
A continuación, detallaremos los objetivos principales de esta dieta y cómo se logran a través de un plan de alimentación específico.
1. Facilitar la cirugía y por tanto mejorar el postoperatorio del paciente
Un paciente que ha seguido adecuadamente la dieta preoperatoria facilita el procedimiento de la cirugía lo que influye en un curso postoperatorio:
• Mejor visualización: Un hígado más pequeño y menor grasa abdominal permite una mejor visualización del estómago y los órganos circundantes, lo que facilita la realización de la cirugía y reduce el riesgo de complicaciones.
• Reducción del perímetro abdominal al disminuir la cantidad de grasa abdominal, lo que facilita el acceso al estómago y reduce el riesgo de complicaciones durante el procedimiento.
• Menor tiempo quirúrgico: Al tener un campo quirúrgico más accesible, el cirujano puede completar el procedimiento en menos tiempo, lo que reduce el riesgo de complicaciones asociadas a una anestesia prolongada.
• Mejora de la movilidad postoperatoria: Los pacientes que han seguido una dieta preoperatoria adecuada probablemente consiguen perder peso lo que facilita la movilización postoperatoria lo que redunda en una recuperación postoperatoria más rápida y con menos complicaciones.
2. Promover una pérdida de peso inicial
Otro objetivo de la dieta preoperatoria es ayudar a los pacientes a perder peso antes de la cirugía. Esta pérdida de peso inicial puede mejorar las condiciones de movilidad e incluso tener pequeñas incidencias en las enfermedades que acompañan a su exceso de peso (diabetes tipo 2, hipertensión, etc…).
3. Preparar al paciente para el periodo postoperatorio inmediato
La dieta preoperatoria también ayuda a los pacientes a adaptarse a los cambios en la alimentación que deberán seguir después de la cirugía. Estos cambios permiten conseguir un postoperatorio confortable sin síntomas sobreañadidos con náuseas o vómitos.
La progresión dietética futura estará marcada por la ausencia de síntomas digestivos y una buena adherencia a las recomendaciones dietéticas. Las primeras semanas son importantes para disminuir síntomas asociados con la ingesta. Los líquidos protegen las zonas anatómicas manipuladas durante la cirugía y permiten una adecuada tolerancia mientras se disminuye la fase inflamatoria asociada al curso normal de la cirugía
¿Cuánto tiempo debemos mantener una dieta líquida preoperatoria?
La mayoría de los cirujanos bariátricos recomiendan iniciar la dieta preoperatoria al menos 2 semanas antes de la cirugía. Este período permite suficiente tiempo para que el cuerpo se adapte a los cambios en la alimentación y comience a experimentar los beneficios de la dieta. La dieta líquida se iniciará al fijar la fecha de la cirugía. Nunca debe iniciarse sin la indicación expresa del equipo quirúrgico para que el periodo de preparación sea real y asumible.
Habitualmente la dieta líquida preparatoria para la cirugía se acompaña de suplementos proteicos asociados a complejos vitamínicos.
La cantidad de líquido ingerida no tiene limitación importancia siempre que sea adecuada y no tenga componentes calóricos en exceso.
Las proteínas son fundamentales para la cicatrización de heridas, la preservación de la masa muscular y el mantenimiento de un sistema inmunológico saludable. Durante la dieta preoperatoria, es importante consumir fuentes de proteínas que se administran en presentación polvo o en batidos de proteínas.
Beneficios claves de la dieta líquida antes en la operación
1. Reducción del volumen del hígado. Facilita la cirugía al disminuir el tamaño del hígado y mejorar la visibilidad durante el procedimiento.
2. Preparación del estómago (órgano a manipular) para la cirugía. La flacidez de la musculatura gástrica que se induce con la dieta líquida contribuye a que la sección del estómago sea más segura.
3. Tiempo quirúrgico reducido. Con un campo quirúrgico más accesible se puede completar el procedimiento en menos tiempo. Esto reduce el tiempo total de anestesia y los riesgos asociados.
4. Facilita la movilidad en el postoperatorio inmediato. Con ello se reduce el riesgo de complicaciones tromboembólicas, así como el riesgo de complicaciones generales y se mejoran los resultados a largo plazo.
5. Adaptación al cambio de hábitos alimenticios. Prepara mentalmente al paciente para los cambios en la alimentación después de la cirugía y se facilita el alta hospitalaria y el regreso al domicilio.





